·Desde este pequeño espacio (triste él, que a duras penas le dejan comentarios) recomiendo encarecidamente la música de John Mayer (publicidad gratuita, ya ves). Conocí sus ritmos y letras hará una semana, indagando en internet sobre una cantautora poco conocida. En ese blog, constaba en favoritos, John Mayer.
·Pronto quise tener todos sus cedés, escuchar sus letras e intentar traducir con lógica ese inglés americano que maneja con una voz multiregistral (ahí va patada al diccionario. Quise decir que se vislumbra en su voz múltiples registros). Creo que podría pasarme horas y horas haciendo el amor con canciones de fondo como 'Vulture', 'The war of my life', 'Your body is a wonderland' o 'Gravity'.
·¿Y defender la cultura es comprarse un disco de Bisbal? venga ya. No es que no me guste el pop actual, o que no oiga Los cuarenta principales (sí, se oye y no se escucha). Es lógico, y me parece necesario y justo que a los artistas se les pague por su carrera, curro = reconocimiento, ¿no es así?.
Pero seamos realistas, la cultura debería ser GRATIS. Y no hay mejor aliciente para la cultura (en todos los ambitos artísticos) que surfear por la red para bajarte música que no tienes ni idea de si va a ser west country, samba del-porto-real, o heavy brutal del que no hay tímpano que aguante. O por ejemplo, tener un camello que te provea de nuevos nombres, grupos o solistas, y así traficar con archivos emepetrés (cómo te echo de menos). ·También he de reconocer que he experimentado la excepción que confirma la norma. Hubo un época en que no tenía internet y acudía a comprar algún álbum a El Corte Inglés. Adquirí una de las veces (de la sección de raritos) el primer trabajo de Javier Álvarez, bajo sugerencia del dependiente. Y todas y cada una de las canciones de ese cedé nunca se me borrarán de la musicoteca de mi disco duro cerebral.
·Ojalá llegue un día en que todos tengamos un poco de curiosidad por salir de la norma, y elegir algo de este gran mundo de posibilidades que pueden modelar de manera inteligente y evolutiva nuestra personalidad; y no ser borricos de la manada, que en cuanto se pone de moda un single lo tenemos hasta de BSO en el váter...
·Desde un formato ameno como es el del teatro escrito, leí hace pocos días Levante, de la célebre Carmen Losa, cuya trayectoria profesional y literaria ignoraba (y ahora investigo) hasta que este libro me entretuvo la vista, y no me hizo despegarla de las páginas en las tres horas
y media de vuelo Madrid - Tenerife.
"Inés
Se acabó. Quiero irme de este pueblo, de esta tierra de miseria y de hombres sin alma.
·Hace un mes y algo me encontraba escuchando el programa 'A vivir que son dos días', deleitándome con la voz de Montserrat Domínguez y su profesionalidad. Pillé el programa empezado, y una locutora hizo su aparición en el espacio radiofónico, hablando acerca de amistades, amor y diversas trabas sociales. Luego se recomendó su libro, y poco más pude oír de la misteriosaescritora.Me interesó su opinión y busque el susodicho ejemplar. ·Se trataba de Elsa Punset, y 'Brújula para navegantes emocionales', con esa información decidí adquirir el tomo, pese a que me encontraba en la sección librera de autoayuda y tengo cierta aversión a los libros que prestan una guía psicológica (tipo Rojas Marcos). No es por el criterio literario; es que me hacen sentir mayor, como si llegase a una etapa en la vida en que he de adentrarme en aventuras existenciales del tipo '101 formas de sentirte bien', 'planes para una vida realizada', 'decálogo de encauzamiento mental'. Puaj. ·Total, que me costó comprar el libro y que el cajero me mirase como si mi vida tuviese que ir desastrosamente mal. Ya los primeros capítulos me sorprendieron e interesaron; el enfoque de pedagogía y la inteligencia emocional social a través de las edades del ser humano, anima a tomar notas de frases acertadas y disertaciones conductuales. He asumido tres cuartas partes del libro y por ahora me atrevo a vislumbrar el siguiente extracto, que a mi parecer es el más interesante (no siendo fácil tener que elegir entre muchos apuntes).
''En la maraña de relaciones sociales estructuradas que nos rodean, el amor apasionado, supuestamente irracional, nos permite escapar de la prisión de nuestras mentes y tender un puente entre dos personas, sin palabras. Es un milagro frágil, y efímero.Cuando ocurre, la mirada y el roce de la piel resultan mucho más elocuentes que las formas admitidas de relacionarnos socialmente.'' Elsa Punset
Imágenes: Cementerio Nuestra Señora de La Almudena
Asunto vario I. Después de casi un mes sin publicar, he renacido. El motivo de mi mudez fue una concatenación de efectos colaterales de la crisis económica actual. En resumidas cuentas, la inmobiliaria que gestiona el alquiler de mi casa, es una chapuza de franquicia (cochino capitalismo, a ver cuando se implanta un nuevo modelo pecuniario...). Y su poca profesionalidad me dejó casi un mes sin luz, con lo que requiere un curso práctico de cómo sobrevivir en el SXIX. No me excedo en contar mi tragedia, porque no vale la pena desgastar el teclado...
Asunto vario II. Antes de ayer bien gasté parte de mi sueldo en mi compra mensual de libros. Casi siempre a partes iguales entre Casa del Libro y Berkana. Mi próxima víctima literaria será Levante, de Carmen Losa... en cuanto le eché un vistazo al ejemplar no dudé en agregarlo a mi cesta, pese a no saber acerca del susodicho, lo cierto es que me enamoró su sinopsis: http://www.libreriaberkana.com/L978-84-8048-805-1_levante.html. Acerca de este tipo de libros, siempre he buscado por el hipocampo de Google un foro sobre narrativa lésbica. ¿Alguna sabe algún lugar donde escribir y leer acerca de estas obras?. Radclyffe, Laurie R. King, Mary Renault, Susana Guzner, Kallmaker, Isabel Franc, J. M. Redmann, Libertad Morán...
Hace unas semanas acudí a la reunión Mujeres Creciendo que se celebra en Fundación Triángulo. No voy a entrar en detalles de cómo es la experiencia, para ello os invito a que vengáis un día. El caso es que la moderadora nos entregó una cuartilla de papel con el poema impreso de Walt Whitman ‘No te detengas’.
Oleadas de recuerdos atizaron mi memoria, ya que el libro Hojas de hierba estuvo en mi posesión hace unos años. Acababa de irme de casa, y sumida en la recién conquistada independencia, leí con fruición cada una de las páginas de la antología, disfrutando de la poesía y también de lo que me brindaba mi ignorancia literaria acerca de Whitman.
Tenía bastante tiempo libre, no sabía muy bien cómo administrar tardes y mañanas de mi nuevo y ampliado espacio vital. Lo cierto es que, mis ocupaciones por entonces eran amar a mujeres (o ir tras ellas, mas bien), leer libros y escuchar música.
Dado mi escaso poder adquisitivo para ir a una librería y ponerme las botas, en tenencia de las llaves de casa de mi madre, acudía a hurtadillas (e ahí la diferencia entre hurtar y robar), y sisaba de su biblioteca vademécums, al azar. En cuanto a la música… he de reconocer que mi primo ha sido para mí un gran referente en cultura musical. Me hizo conocer a U2, Queen, Don McLean, Enigma, Loquillo, Meat Loaf, Depeche Mode, Era, The Cranberries, Texas…Y bueno, lo de Marisol si que no me inspiró para nada (por desvelarte, lo siento primo).
Invoco con nostalgia, las tardes sórdidas de Vodka y Rory Gallagher (A million miles away), contemporáneas con la lectura de ‘No te detengas’.
NO TE DETENGAS
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
[…]
Cuando me dí cuenta que podía seguir adelante con mi proyecto de autarquía, entonces fue cuando la sombra de comerme el mundo que siempre había albergado en mí, salió del armario (la única que se atrevía) con la fuerza de un titán y… me desvirtué. Una medusa de mil cabezas intentaba abarcar todo lo que la vida puede ofrecer a una persona (creo que aún… bueno…cuesta especializarse).
Pasados unos años, en otra latitud terrestre, el poema vuelve a estar próximo a mi, intentando una vez guiarme silenciosamente. Pendido de un imán en la puerta de la nevera, presente cuando hay hambre. Como esas canciones clásicas que en según que período de tu vida las escuches, susurran una cosa u otra, con lecturas diferentes y proporcionando una verdad apodíctica.
1. m. Hombre que sigue las huellas de otro, especialmente el que sigue una escuela o un estilo de una generación anterior.
aticismo.
(Del lat. atticismus, y este del gr. ἀττικισμός).
1. m. Delicadeza, elegancia que caracteriza a los escritores y oradores atenienses de la edad clásica.
[Mantuvo siempre una estrecha relación con escuela de Atenas, difundió las teorías de Platón y Aristóteles y unificó el pensamiento matemático Diofante con el neoplatonismo de Amonio y de Plotino. La Escuela de Alejandría, que después de la muerte de Hipatia (415), se había alejado del neoplatonismo y que, en el s. VI, había incluso llegado a ser un foco de resistencia a esas doctrinas, subsistió, gracias a que la filósofa y científica fue la última en impartir las enseñanzas neoplatónicas.]
ebionita.
(De Ebión, hereje del siglo I).
1. adj. Se dice de ciertos herejes de los primeros siglos de la cristiandad, que negaban la divinidad de Jesucristo.
de Urías, carta
1. f. Medio falso y traidor que alguien emplea para dañar a otra persona, abusando de su confianza y buena fe.